[VÍDEO] Entrevista a Vicente del Bosque

23 de diciembre de 1950. Fueron 1.122 bebés los que ese día abrieron los ojos por primera vez en España, embarcándose en el curso de la historia. Todavía desconocen lo que el futuro les tiene reservado, pero a uno de ellos, su habilidad con el balón le regalará una buena vida. Y solo al final de su carrera, cuando esté sin trabajo, conseguirá el triunfo más importante para su país.

La fama que le precede habla de un hombre afable y la práctica confirma esa reputación. Vicente del Bosque no ha cambiado. Su impresionante palmarés como entrenador (1 Mundial y 1 Eurocopa como seleccionador; 1 Intercontinental, 2 Champions y 2 Ligas con el Real Madrid) no ha logrado modificar ni un ápice su carácter: lejos de mostrarse altivo ante tanto galardón, sigue conservando su sencillez y actitud campechana, tomando la vida con una naturalidad envidiable.

Nacido en Salamanca, no necesitaba más que de un balón y su grupo de amigos para disfrutar la infancia por las calles salmantinas que le vieron crecer. Y es que su vida siempre ha estado ligada a este deporte:  desde 1966 a 1984 desarrolló su trayectoria profesional como futbolista, jugando un total de 441 partidos oficiales como centrocampista, sumando cinco títulos de Liga y cuatro Copas del Rey. Su nombre ha figurado en las plantillas de grandes clubes de nuestro país, como el Castellón (con el que debutó como jugador), Córdoba y Real Madrid, empezando en sus categorías inferiores y retirándose finalmente en su equipo de Primera División.

No fue hasta 1987 cuando comenzaría su trayectoria como entrenador, a cargo del Real Madrid Castilla y esporádicamente del primer equipo, oficializándose su contrato al frente de los Galácticos en el año 2000 en sustitución de John Benjamin Toshack. Las inclemencias del destino –o la falta de acierto de la Directiva del club– le llevaron a su destitución en junio de 2003. Haciendo gala de su inefable humildad, Del Bosque afirma ser consciente de que su paso como entrenador del equipo madrileño de máxima categoría iba a ser corto. Siempre habría alguien que lo hiciese mejor que él… dice.

Tras su paso por el Besiktas turco y el Cádiz, en 2008 es nombrado Seleccionador Nacional en sustitución de Luis Aragonés. Impuso su cercana forma de ser en vestuarios plagados de estrellas como el secreto de su éxito profesional. Lo que sigue nos lo sabemos todos: España entera vibró en el minuto 116 viendo la jugada magistral de Andrés Iniesta, que culminó con un gol que valía mucho más que un título. Nos hizo Campeones del Mundo cuando nuestro país nunca había conseguido pasar de cuartos en la máxima competición futbolística a nivel internacional. Dos años más tarde, Del Bosque fue premiado tras conquistar la Eurocopa en Polonia y Ucrania y convertir a la Roja en el primer equipo de la historia que consigue la triple corona, encadenando dos títulos europeos y un Mundial.

Su nombre ya es de leyenda, siendo el único entrenador que ha ganado la Liga de Campeones de la UEFA (1999-2000 y 2001-2002), la Copa Mundial de Fútbol (2010) y la Eurocopa (2012).

¿Cómo era Vicente del Bosque en la Salamanca que le vio nacer?

Eran otros tiempos, con bastantes más carencias que las actuales. Yo era un chaval de un barrio de Salamanca, que en sus ratos libres jugaba al fútbol y se lo pasaba bien con un amigo, una pelota, una plazuela o una calle, y éramos felices solo con eso.

Sabemos que tu segunda pasión deportiva es el ciclismo, ¿qué momento recuerdas al pensar en el Tour? 

No solo me gusta el Tour, sino el ciclismo en general. El último momento que recuerdo, por ejemplo, fue cuando Valverde se proclamó Campeón del Mundo; no solo por el título que consigue, sino por lo emocionante que fue su triunfo. Un deportista luchador que nos hizo emocionarnos a todos. 

Siempre te has considerado un entrenador “formativo”, ¿qué opinión te merece el fútbol moderno? 

A lo que me dediqué durante 16 años, y que creía iba a ser mi futuro, no considero que haya cambiado. La esencia, la naturaleza de todo esto, sigue siendo la misma. Lo único es que son otros tiempos. Cada uno tenemos una visión de las cosas, pero en definitiva lo que buscábamos era sacar jugadores para el Real Madrid que fueran buenos chavales, tuvieran una buena conducta y al mismo tiempo nos representarán en el primer equipo. Me imagino que prácticamente como ahora.

 ¿Qué pasó por tu cabeza cuando Florentino Pérez te destituyó como entrenador?

Bueno, seré sincero. Yo sabía que estando en la cantera tenia una larga vida, y cuando subí al primer equipo como entrenador, también sabía que iba a salir en cuanto no me necesitaran y así fue. Era una cosa que tenia asumida: iba a ser largo como entrenador formativo y corto como entrenador del primer equipo. Pero aun así estuve 4 años. (Risas) 

¿Qué pasó por tu cabeza cuando Iniesta marcó el gol en el Mundial de 2010?

No sé si cometí un exceso al apretar los puños, pero bueno, todavía quedaban 4 minutos para que acabase el partido, así que no podíamos cantar victoria. 

Todos vimos disfrutar a tu hijo Álvaro la celebración del mundial. ¿Qué opinas de “Campeones”, ganadora de dos premios Goya el pasado mes de febrero?

Nuestro caso fue un hecho espontáneo: mi hijo me había dicho que si éramos Campeones del Mundo quería subir al autobús. Yo le dije que sí, como ‘quitándomelo de encima’, porque no pensábamos que fuésemos a ganar. Fue una cosa entrañable, porque dar visibilidad a la discapacidad siempre es bueno. En ese momento yo creo que fue un hecho tan importante como el que hemos vivido ahora con Jesús Vidal, no solo por los que lo idearon sino por él: el comportamiento que ha tenido ha sido magnífico y su discurso fue impecable.

¿En algún momento pensaste que ibas a conseguir todo lo que has logrado?

No, no, qué va. Yo lo único que sí me he sentido, y no quiero pecar de estúpido, es imprescindible en la cantera. Pensaba que era muy útil, pero yo sabía que vendrían otros que lo hicieran igual o mejor que yo. Aunque en ese momento como un buen empleado pensé que era muy útil en el Real Madrid.

¿Un campo para jugar?

Campo de Boca Juniors.

¿Una ciudad para vivir?

Salamanca o Madrid.

¿Artista que más admiras?

Hay tantos… Yo creo que también a aquellos anónimos que son fantásticos.

¿Con quién te irías de copas? 

Voy pocos de copas, soy de poco beber. (Risas) Pero tengo muchos amigos en la vida para irme con alguno de ellos.

¿A quien admiras fuera del fútbol?

Hay mucha gente. Por ejemplo, el Viti me cae muy bien, gente que en Salamanca ha sido muy importante.

¿Mejor regalo de un fan? 

Se nota rápido cuando vienen con afecto, y eso es lo mejor de todo, que te trasladen ese afecto y ese cariño es muy de agradecer.