[VÍDEO] Entrevista a Ignacio Aguado

Se acercan las elecciones. El baile de cifras arrojadas por las recientes encuestas no preocupan a Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos en la capital, que nos recibe en la Asamblea de Madrid con una actitud amable y relajada.

¿Cómo es Ignacio Aguado en su vida personal?

Una persona normal. Soy el tercero de cuatro hermanos, estoy casado y tengo un hijo de un año. Mi día a día desde que entré en política está centrado en la Asamblea de Madrid, en el partido, en construir un proyecto político ganador para la Comunidad. Cada minuto lo dedico a Guille (mi hijo) y mi mujer. Y si tengo un rato libre me voy a nadar, algo que he hecho toda la vida: he jugado al waterpolo en el Canoe y me gusta ir a la piscina para descongestionar la cabeza. 

¿Cuáles fueron tus motivaciones para meterte en política? ¿Y cuáles son sus miedos?

En 2013 me uní a Ciudadanos. Por aquel entonces éramos solo 32 afiliados en toda la Comunidad de Madrid, y el partido apenas tenía implantación. Decidí dar el paso cuando me di cuenta de que o lo hacíamos nosotros desde la sociedad civil, o los políticos de aquel entonces (PP y PSOE) no iban a cambiar todo lo que estaba fallando. De esta manera buscaba la manera de colaborar con el proyecto de Ciudadanos, y a partir de ese año empezamos a crecer en la Comunidad de Madrid. Me presenté a la Junta Directiva y salí elegido, nombrado portavoz en la Comunidad y, a los pocos meses, candidato a la presidencia en las elecciones de 2015. Desde entonces no hemos parado de crecer: contamos con 17 diputados en la Asamblea, y ahora el reto es ganar a los viejos partidos y a los populistas. 

¿Y tus miedos?

Fundamentalmente perder el anonimato y, al mismo tiempo, perder la estabilidad de mi puesto de trabajo. Vengo del sector privado, concretamente del energético: un sector muy estable. Perder el horario y tu puesto de trabajo te genera miedos, así como no saber qué te vas a encontrar en política, si vas a ser capaz… Todo era nuevo para Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, y no teníamos experiencia política. Pero los miedos se superan, porque siempre es más fuerte la ilusión. Estoy encantado de haber dado el paso, y muy orgulloso de lo que hemos conseguido. 

¿Por qué crees que eres un buen candidato al que los ciudadanos tendrían que votar en las próximas elecciones?

En primer lugar, tener un proyecto para la Comunidad de Madrid y una misión clara de lo que queremos que sea, y no sé si el resto de candidatos pueden decir lo mismo. Nuestro proyecto es convertir a la Comunidad en la más próspera de Europa, y no vamos a parar hasta conseguirlo. Teniendo un objetivo claro, puedes construir equipos, trabajar en estrategias, diseñar tácticas para llegar… Pero si no tienes proyecto, si no sabes lo que realmente quieres, es difícil poder hacer cosas.

Además, soy el candidato que más experiencia tiene en la empresa privada. Considero que esto es un plus, porque si no conoces lo que hay fuera, si llevas toda la vida pisando moqueta, es más complicado poder resolver los problemas de los ciudadanos.

Durante estos cuatro años, hemos aprendido y hemos ido cogiendo experiencia en política, en cómo funcionan las instituciones, cómo se elaboran los presupuestos, cómo se hacen las leyes… Estamos preparados para gobernar. 

¿Cuál consideras que el punto más importante de tu programa?

Destacaría tres puntos que queremos poner en marcha en los cien primeros días de gobierno.

En primer lugar, si salgo elegido como presidente, queremos crear en la Comunidad de Madrid la figura del Defensor del Denunciante de Corrupción Política dentro de la administración, una figura independiente de los funcionarios. Los empleados públicos que detecten alguna irregularidad, podrán acudir de forma confidencial a denunciarlo, y así poder tomar cartas en el asunto.

En segundo lugar, que haya un compromiso de puntualidad en RENFE. Es decir: que no pueda suceder nunca más en la Comunidad de Madrid que un tren deba salir a las 07:00h, y llegue tarde o directamente no salga, sin que nadie pague las consecuencias más allá de los propios usuarios. No queremos que Cercanías deje de ser fiable, por lo que en los primeros cien días exigiremos que se impliquen en un compromiso de puntualidad y, de esta forma, si los trenes no llegan en el horario establecido, se devuelva el importe al viajero. Aunque evidentemente, lo importante no es esa cantidad de dinero, sino que se pongan las pilas y alguien responda de sus fallos.

En tercer lugar, queremos revolucionar las Oficinas de Empleo en la Comunidad de Madrid. Apostamos por ello ya que tenemos los mecanismos necesarios para conseguirlo. Cada año se destinan más de 400 millones de euros al empleo, pero el éxito de estas oficinas es residual. Buscamos que se conviertan en verdaderas creadoras de empleo: que alguien entre con un currículum y salga con un puesto de trabajo. Para ello, hay que vincularlas a resultados concretos, evaluarlas, tener orientadores laborales bien formados que sean capaces de guiarte específicamente en tus áreas de especialización, que tengan buenos contactos con las empresas… En definitiva, que exista un trabajo individualizado para cada persona desempleada de la Comunidad. 

Si no consigues una mayoría para gobernar… ¿tienes en mente pactar con otros partidos para crear un acuerdo de Gobierno?

Sí, no queda más remedio. Quien piense que en este momento puede ganar con mayoría absoluta, se confunde. El escenario político en la Comunidad de Madrid, al igual que a nivel nacional, está muy fragmentado por lo que habrá que llegar a un acuerdo. Yo quiero hablar con todas las formaciones políticas que tengan representación, pero no voy a formar Gobierno con los extremos. Fundamentalmente, porque creo que si hay extremos no vamos a conseguir el objetivo de convertirnos en la región más próspera, ya que pueden llegar a ser un lastre para lo que buscamos. Yo, desde el centro liberal, quiero llegar a acuerdos: hablar con todas las formaciones políticas, pero no con aquellas que resten en lugar de sumar.

¿Y cuáles son esos extremos?

Todos aquellos que se sitúan a la derecha del PP y a la izquierda del PSOE: partidos que tienen un discurso más maximalista. Tienen planteamientos que en muchos casos se tocan ya que comparten un discurso euroescéptico, más propio de una sociedad cerrada y distinta a la que nosotros buscamos. Yo quiero una sociedad abierta, no intervenida económicamente. No quiero una sociedad que mire al pasado: hay que mirar hacia delante, al futuro, a Europa.

Creo que vamos a ser capaces de articular una gran mayoría entorno al centro liberal en la Comunidad de Madrid, pero hasta el 26 de mayo todavía quedan tres meses y hay que hacer campaña. Seducir a los madrileños y convencerles de que no voten por los extremos ya que no los necesitamos. De que lo que realmente necesitamos son buenos gestores, personas honestas y un proyecto para los próximos cuatro, ocho o doce años. 

¿Qué opinas sobre el Plan anticontaminación que se está llevando a cabo en el Ayuntamiento de Madrid?

Que no es un plan anticontaminación, sino un plan para restringir los coches en el centro de la ciudad sin acabar con la contaminación, ya que la está desplazando. La opción de poner semáforos en la A5, por ejemplo, está consiguiendo lo contrario a su cometido principal: genera más contaminación, más atascos y, desde luego, no está reduciendo la brecha que es a nivel urbanístico. Creo que es una medida improvisada que no combate el problema, y que ni siquiera estaba en el programa electoral de Carmena. Está generando que zonas como Plaza Elíptica hayan rebasado los máximos anuales de polución, y estamos en marzo; que la M-30 esté más congestionada y, en definitiva, que la contaminación siga siendo un capítulo que abordar.

Nosotros abogamos por luchar contra la contaminación, evidentemente, pero de forma coordinada y entre administraciones. No puede ser que la Comunidad de Madrid tenga un protocolo y el Ayuntamiento otro. En la Comunidad se pueden aprobar hasta 17 protocolos distintos, ya que los municipios que tienen más de 75.000 habitantes pueden tener sus propias medidas contra la contaminación. 

¿Tenéis alguna medida para extrapolarlo, de alguna manera, a toda la Comunidad?

Fundamentalmente, tener una normativa homogénea con un único protocolo para toda la comunidad. El hecho de superar los 200 mg por millón de determinados contaminantes te afecta igual en Madrid ciudad que en Getafe, no tendría que ser distinto. Así como los escenarios de actuación: hay que coordinar la normativa e implantar medidas como los parkings disuasorios para evitar que los coches entren en el centro de la ciudad. A día de hoy, con los que contamos, no sabemos si disuaden o no porque su uso no está vinculado al transporte público. En otros casos, solo son explanadas donde directamente tiras el coche. Creo que es un elemento clave para evitar la contaminación, permitiendo ciertas alternativas. 

¿Incluye vuestro programa algún medio de apoyo para las familias en términos de educación? Como por ejemplo, gratuidad en libros para primaria y secundaria, becas…

Creo que hemos dado pasos muy importantes en esta legislatura, como bajar las tasas universitarias un 30%. En la época de Esperanza Aguirre se elevaron hasta unos niveles donde muchas familias no podían pagarlas. Con respecto a la educación de 0-3 años, hemos conseguido en la primera fase de la legislatura bajar el precio de las escuelas infantiles un 30% y, de cara ya al próximo curso, que las escuelas públicas sean totalmente gratuitas.  Además, mantenemos los Cheques Guardería de 100 euros al mes, deducciones fiscales… Y trabajamos durante para aumentar el presupuesto en educación y poder seguir invirtiendo en institutos y colegios.

Somos un medio de comunicación de Tres Cantos, para Tres Cantos, así que nos gustaría hablar sobre algunos temas que afectan directamente a la localidad. Por ejemplo, sobre la Carretera de Colmenar, la M-607, competencia de la Comunidad de Madrid. ¿Tenéis algún plan para descongestionar los incontables atascos que se producen?

Fundamentalmente, tener un plan de movilidad y no un parche de movilidad. Es decir: un plan a 10 años. En cuanto a la M-607, una intervención fundamental sería abrir un tercer carril desde Colmenar Viejo, y que uno de ellos se destine al transporte público.

También queremos desde la Comunidad de Madrid, y yo me comprometo a ello, poner en marcha reuniones con el Gobierno de España para ver de qué manera se puede cerrar la M-50 y así descongestionar toda la zona. Y, evidentemente, reforzar la intermodalidad del transporte y su sincronización. 

El caso de las 1.000 viviendas de Tres Cantos ha afectado a muchas familias tricantinas. ¿Habéis pensado en la creación de viviendas protegidas y la posibilidad de promociones públicas?

Lo primero que Ciudadanos recoge es que no se pueda vender vivienda pública ni a fondos buitres ni a empresas, y lo hemos conseguido: hemos cambiado la Ley. Las nuevas viviendas públicas que se construyan, ya no podrán ser vendidas ni a empresas ni a particulares, y la Comunidad de Madrid solo podrá construir para régimen de alquiler.

En el caso de las 1.000 viviendas, lo que hubo fueron unos contratos firmados donde el Partido Popular prometía que no iba a afectar al día a día de estas familias, y que las condiciones del contrato iban a ser iguales. A la vista está que no. El hecho de que dejen de ser viviendas públicas provoca que dejes de tener determinadas ayudas y atenciones. La Justicia ha resuelto con este caso en un sentido y otro, y nosotros entendemos que lo más razonable es esperar el veredicto y, a partir de ahí, actuar.

De cualquier forma, desde la administración no se deben romper ni cambiar contratos: hay que respetar lo firmado y al mismo tiempo, ofrecer soluciones. 

¿Incluye vuestro plan de gobierno una mejora de transporte a los municipios del norte?

Hoy por hoy, contamos con una entidad conocida como el Consorcio Nacional de Transportes, donde se encuentran la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, y el propio Ministerio de Fomento. Pero está muy politizada y oxidada, y no está ofreciendo soluciones útiles. Proponemos que este consorcio se transforme en una agencia de transporte única, con más competencias y agilidad. No solamente para fijar las tarifas, sino también para determinar algunas políticas públicas relacionadas con la movilidad en la Comunidad de Madrid. Queremos que tenga más capacidad de actuación y de condicionar determinadas políticas en los tres niveles de administración, para que así se pueda coordinar la labor y puedan obligar a que se cumpla la materia de movilidad. Y por otro lado, como ya he dicho, exigir un compromiso de puntualidad a RENFE. 

¿Habéis pensado alguna medida sobre el abono joven? 

Estamos evaluando la medida que pueda ser más eficaz y justa. No queremos generar infinitas tarifas distintas, y que algunas de ellas no se adecúen al perfil de usuarios a los que nos estamos enfocando. Obviamente nos dirigimos a los jóvenes, así como a mayores, desempleados… Pero hay que ver exactamente cómo aplicar esa tasa, durante cuanto tiempo, etc.

Estamos analizando lo que hay, y ver cómo podemos mejorarlo para hacer el transporte público más atractivo. No queremos poner ocurrencias encima de la mesa: queremos fijarnos en otras ciudades europeas, en otras ciudades del mundo, y ver si somos capaces de trasladarlo a la Comunidad de Madrid.