¿Qué es un ataque de pánico?

¿Qué es un ataque de pánico?

Redacción | Victoria Trabazo, psicóloga.

Un ataque de pánico es un período corto (por lo general no dura más de 10-20 minutos) de una intensa ansiedad o miedo durante el cual una persona puede experimentar varios de los siguientes síntomas: palpitaciones, sudoración, temblores, falta de aire o sensación de ahogo, dolor de pecho, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, escalofríos o sofocos, entumecimiento u hormigueo de brazos y piernas, despersonalización (sensación de estar separado de uno mismo), miedo a perder el control o volverse loco y miedo a morir.

Pero, ¿qué causa los ataques de pánico? En muchos casos, los síntomas surgen sin una razón clara: “de repente empecé a sentirme fatal…”, pero detrás de los ataques de pánicos hay más. 

Pueden surgir, por ejemplo, por un alto nivel de ansiedad cotidiana. Bien por el modo de vida o por las estrategias que tiene una persona para afrontar sus problemas diarios. Cuando los niveles medios de ansiedad son elevados, un pequeño contratiempo puede generar un ataque de pánico.

La interpretación catastrófica de sensaciones corporales normales puede ser también una causa. Así puede ocurrir que una persona interprete por ejemplo un aumento de palpitaciones derivada de un esfuerzo físico como un ataque al corazón sin que realmente sea esta la causa.

Otra causa habitual es la percepción de falta de controlLas vivencias de falta de control es una variable psicológica importante para el inicio de los ataques de pánico. Si uno siente que los acontecimientos cotidianos producen efectos emocionales incontrolables, la probabilidad de sufrir un ataque de pánico aumenta.

También se ha demostrado que existe una tendencia hereditaria fisiológica a reaccionar de forma exagerada a la amenaza, por lo que hay personas más propensas a sufrir un ataque de pánico.

Por último, experiencias traumáticas pasadas pueden provocar que la persona presente ataques de pánico, aunque aparentemente no estén relacionados estos ataques con el hecho traumático.

La gran pregunta sería, ¿puede una terapia ayudar a resolver los ataques de pánico? Por supuesto que la terapia psicológica es un tratamiento efectivo para los ataques de pánico. 

En primer lugar, en la terapia se ayuda al paciente a comprender la reacción de estrés y la fisiología del sistema de la ansiedad. Esta información es clave para que el paciente aumente su sensación de control y no reaccione de forma negativa ante la aparición de la sintomatología.

Además, se trabaja con la Reestructuración cognitiva, es decir, se revalúan las ideas catastróficas derivadas de las sensaciones físicas inesperadas y se proponen otras más adaptativas e igualmente realistas.