¿Qué es la ventana de tolerancia?

¿Qué es la ventana de tolerancia?

El concepto de ventana de tolerancia nos ayuda a entender cómo las personas gestionamos nuestras emociones o cómo nos desregulamos, es decir, cuando nuestras emociones toman el “control” de la situación.

Para entender este concepto tendríamos que dibujar dos líneas paralelas y entre ellas una línea a modo de electroencefalograma, la distancia entre las dos líneas paralelas sería lo que llamaríamos la ventana de tolerancia, y la línea a modo de electroencefalograma sería el nivel de activación en función de nuestro estado emocional.

Esta activación puede en algunos momentos estar por encima de esa ventana de tolerancia, es decir, que sobresalga por la línea superior o, sin embargo, estar por debajo de la ventana, es decir que sobresalga por la parte inferior.

En el momento en que nos salimos de esta ventana por la línea superior o por la línea inferior decimos que nos estamos desregulando. En este momento podríamos decir que es la parte emocional la que toma las riendas de nuestra vida dejando a un lado la parte racional.

En función de cómo estemos en nuestra ventana de tolerancia diremos que hay 3 estados posibles:

La zona de hiperactivación. Se produce una activación del sistema nervioso simpático. Hay un aumento de sensaciones, una mayor reactividad emocional, el estado de alerta es máximo, pueden aparecer imágenes intrusivas y el procesamiento de la información es desorganizado, es decir no pensamos con claridad sino de forma atropellada. Sería el estado propio de una respuesta de lucha o huida.

La zona de activación óptima: se produce una activación del sistema nervioso vagal ventral de seguridad y también se denomina “margen de tolerancia”. Hay una buena regulación psicobiológica, se puede integrar de forma adecuada la información que se recibe, tanto externa como interna, conectar con nuestras emociones y actuar conforme a los recursos que disponemos.

La zona de hipoactivación: se produce una activación del sistema vagal dorsal de inmovilización. Hay una ausencia relativa de sensaciones un adormecimiento de las emociones se produce una incapacidad para pensar claramente y se reduce significativamente la actividad y movimientos físicos. La persona se bloquea, se produce una respuesta de inmovilización. 

En función de las experiencias que cada persona ha vivido puede tener una tendencia a estar hiperactivado y presentar, por ejemplo, ataques de pánico o de ira, o por el contrario, estar hipoactivado encontrándose desconectadas de la realidad, paralizadas y con dificultades incluso para moverse. Es muy frecuente encontrar personas que pueden pasar de un estado a otro, si bien el estado de hipoactivación está relacionado sobre todo con una situación de estrés crónico y mantenido en el tiempo. 

Así, cuanto más estrecha sea esa ventana de tolerancia más desregulados estaremos. Si conseguimos aumentar la apertura de la ventana de tolerancia, podremos sentirnos más calmados y centrados en el presente, podremos disfrutar de las experiencias y no sentirnos con sobrecarga y desbordados ante las dificultades.

En personas que han vivido situaciones traumáticas o que hayan tenido una historia de apego no seguro, es habitual que la ventana de tolerancia sea muy estrecha y que la desregulación emocional esté muy presente. En estos casos, el trabajo en psicoterapia puede ayudar a resolver tanto situaciones traumáticas, como aprender a manejar las emociones para mantenerse así dentro de esa zona óptima de nuestra ventana.