¿Qué es el autocuidado emocional?

¿Qué es el autocuidado emocional?

Por Victoria Trabazzo

En psicología, cuando hablamos de autocuidado no nos referimos solamente a alimentarse bien, a hacer deporte o dormir de una forma adecuada, sino que entendemos el autocuidado positivo como una actitud o un estado mental en el que nos valoramos y queremos, en el que no luchamos contra nosotros mimos, y en el que desarrollamos acciones específicas que nos aportan beneficio, valor y crecimiento como persona.

Para conseguir este autocuidado positivo hay cinco aspectos qué debemos tener en cuenta:

Es necesario mirarnos a nosotros con los mejores ojos posibles, es decir mirarnos cómo miraríamos a un amigo, con empatía y cariño, y tratarnos a nosotros como trataríamos a las personas que más queremos.

También es necesario que nos miremos con “ojos realistas”. Creernos siempre los mejores, no reconocer nuestros errores, y centrarnos en que son los demás los que actúan mal, no significa que tengamos una buena autoestima. Si cuando nos equivocamos nos miramos con cariño, podremos entender y lo que nos pasa y así mejorar. Una mirada realista nos ayuda a asumir nuestra parte de responsabilidad en nuestra vida. Para conseguir una buena autoestima y aceptación propia, no es necesario ser perfectos o mejores que los demás, pero sí necesitamos sentir que somos “suficientemente buenos” tal como somos.

Ser conscientes de nuestras propias necesidades y validarlas es también un aspecto muy importante del autocuidado. En muchas ocasiones no nos damos cuenta de lo que sentimos, de lo que realmente nos está pasando. Cuando esto ocurre es difícil descubrir cómo librarnos del malestar. Por eso, si somos capaces de identificar nuestras necesidades, podremos desarrollar las actitudes o habilidades necesarias para, en primer lugar, sentir que tenemos derecho a satisfacer esas necesidades y, en segundo lugar, para conseguir dicha satisfacción.

Ser capaces de defender nuestras necesidades estableciendo los límites necesarios ante los demás. En muchas ocasiones, cuando no hemos sido “cuidados” de niños de forma adecuada, nos puede costar establecer esos límites llegando a generar un gran sentimiento de culpabilidad. Poder marcar y defender los límites nos ayudará a protegernos de un modo adecuado y conseguir un autocuidado positivo.

Por último, será necesario conseguir un equilibrio entre nuestras propias necesidades y las de los demás. Muchas personas no detectan o no dan importancia a sus necesidades y acaban centrándose en las de los demás abandonando las suyas propias. Otras personas, sin embargo, están tan centradas en sus necesidades que no son capaces de ver las de los demás, generando muchos problemas en sus relaciones personales. Encontrar un equilibrio entre ambas necesidades, las nuestras y las de los demás, y huir del “todo o nada”, nos ayudará a establecer relaciones interpersonales más saludables y a la vez conseguir mantener una buena autoestima.

Muchas veces nos encontramos en consulta personas que carecen de las habilidades necesarias para defender sus necesidades y por lo tanto no consiguen un autocuidado positivo. Desarrollar este tipo de habilidades suele ser uno de los objetivos principales en una psicoterapia.