PODEMOS | Peleas infantiles y otras soluciones mágicas

La mala imagen que están dando los alcaldes y presidenta de la Comunidad de Madrid -del Partido Popular- afectados por el corte del enlace con la M40, peleándose con el Dtor. Gral. De Carreteras -que es del PSOE- y viceversa, está siendo realmente bochornosa. Mientras unos echan la culpa a los otros, el puente sigue cortado sine die y lo más tristemente divertido es que estos dos partidos son los que han gobernado desde siempre tanto en España como en la CAM y por tanto los únicos responsables de la caótica situación.

Desde estas líneas hacemos una llamada al sentido de responsabilidad para que se abandone el politiqueo y nos pongamos a trabajar, porque el puente está cerrado para todos independientemente de a quien hayan votado.Cerrar la M50 no es la solución y la prueba está en que eso ya se intentó con la M30 y M40, demostrándose que no era más que una carrera hacia adelante. Destrozar un pulmón verde como es el Monte del Pardo para llevar a cabo el cerramiento de la M50 es la errónea solución de moda para desahogar la M607.

Pero no es más que pan para hoy y hambre para mañana porque también se quedará pequeña y entonces qué haremos, ¿construir la M60, M70?

Por más interés que tenga la industria automovilística, la única solución al transporte interurbano es el público y preferiblemente el Cercanías. Y esto no es solo por razones de capacidad sino motivado además porque estamos en medio de una crisis climática en donde nos estamos jugando la viabilidad del planeta.

Los presupuestos municipales 2020 ya están aquí. El pasado miércoles 24 el gobierno presentó el borrador en un debate con todos los grupos políticos. El resumen es que son unos presupuestos continuistas en donde los ingresos provienen principalmente de unos impuestos cada vez mayores al contribuyente tricantino, mientras que el gasto se centra en el ladrillo, fiestas y flores en detrimento de la educación, cultura, sanidad, solidaridad o dependencia. Cierto es que aún es un borrador y por tanto queda la presentación formal y la discusión de enmiendas, pero mucho nos tememos que no van a cambiar sustancialmente. Es lo que tienen las mayorías absolutas.