Miguel Ángel Ortiz Arias: “Cuando empezamos a arbitrar debemos hacerlo por el fútbol base”

Miguel Ángel Ortiz Arias: “Cuando empezamos a arbitrar debemos hacerlo por el fútbol base”


El árbitro tricantino Miguel Ángel Ortiz Arias tiene 36 años y asciende a Primera División tras dos temporadas en Segunda. Con 40 partidos de Liga Smartbank y uno de promoción de ascenso que disputaron Almería y Girona el pasado junio, Ortiz Arias ha demostrado su capacidad y profesionalidad para formar parte de la élite del fútbol español. Se inició como cursillista con tan solo 16 años y cuenta con diez temporadas en Segunda B y otras dos en Tercera.

¿Cómo empiezas en el mundo del arbitraje? 

Después de iniciarme en el mundo del fútbol sala en el equipo de mi colegio con 6 años, pasé al fútbol 11 con la edad de 10 años. Mientras jugaba, la condición que me ponían mis padres era que el fútbol no interfiriera en mis estudios, dando prioridad absoluta a lo académico, cosa que les agradezco. Un año que suspendí una asignatura en el primer trimestre, ellos me dijeron que hasta que no me pusiera al día con esa asignatura, no iría más a jugar. Mi padre, que fue árbitro de fútbol, me sugirió la posibilidad de participar en el fútbol desde otra perspectiva, cosa que yo en un inicio decliné porque no me sentía muy atraído por esa posibilidad. Con el paso de los meses, y tras convencer a un amigo para que se uniera a mi, decidí probar y me acerqué a la delegación más cercana, donde empezó todo.

¿De dónde sale esa pasión desde tan joven? 

Realmente esa pasión surge de la propia pasión que me suscita el deporte. La intención de continuar ligado al deporte de manera directa es lo que hace que, lo que empieza con algo de incertidumbre con “lo que vendrá”, se convierte en algo que necesito satisfacer cada fin de semana. Poco a poco se convirtió en una necesidad, es algo que solo puede explicarse cuando uno inicia una nueva actividad y le parece apasionante.

¿Cómo fueron tus comienzos?

Inicialmente todo es fácil porque empiezas desde el fútbol base, con niños muy pequeños. Pero pronto te das cuenta de la realidad que vive un árbitro de fútbol, donde la gente, la mayoría de gente, no todo el mundo, no tiene ningún respeto por esta figura. Es muy duro cuando eres todavía un crío y los padres de los niños a los que estás arbitrando te insultan. Yo entiendo que nos equivocamos, pero todos lo hacemos y lo malo de todo esto es que el insulto al árbitro está “aceptado” por gran parte de la sociedad. Cuando empezamos a arbitrar debemos hacerlo por el fútbol base, y eso muchos padres no lo entienden. 

A pesar de esto, mis inicios no tuvieron ninguna trágica historia más allá de que un juvenil me pisó deliberadamente, otro me escupió después de expulsarle y en regional un equipo intentó agredirme, pero por suerte no pudieron hacerlo ya que mi padre, que me acompañaba siempre que podía, lo impidió.

¿Hay mucha diferencia entre arbitrar un partido de la máxima categoría y las otras divisiones en las que has estado?

La verdad es que sí, hay mucha diferencia entre cualquier división y el fútbol profesional. En todo, menos en la pasión que le ponen tanto los jugadores como nosotros mismos. Da igual lo que arbitres y dónde arbitres, que sabes que todos los participantes vamos muy ilusionados y con ganas de hacerlo lo mejor que sabemos.

¿Qué le aconsejarías a alguien que quiere dedicarse al arbitraje?

Que no lo dude, que es algo muy bonito, es algo que, cuando empiezas, nunca imaginas lo que te va a llenar. 

Al principio puede ser algo duro, ya que te sueles encontrar solo y con mucha gente delante que rara vez te ayuda, pero merece la pena. Es una forma genial de hacer deporte y conseguir que, gracias a tu labor, la gente pueda disfrutar, de que los niños puedan disputar sus partidos de fútbol…A pesar de ser muy poco respetados, quiero recordar desde aquí que la figura del árbitro surge porque dos equipos no son capaces de ponerse de acuerdo y necesitan una persona imparcial que les ayude a poder jugar el partido.

¿Cuál ha sido el partido con el que más has disfrutado arbitrando?

Esta es una muy buena pregunta, pero de muy difícil respuesta para mí. No podría destacar uno en concreto porque han sido muchos, desde el primero de todos por ser mi debut que fue un partido de fútbol 7 en Fuente El Saz, hasta mi debut en primera división que fue disputado por C.A. Osasuna vs R.C.D. Espanyol. Pero por el camino no olvido mis playoff en 3ª división, o los de 2ª división “B”, todos fueron muy apasionantes de dirigir.

¿Qué opinas sobre los clubes de Tres Cantos? 

Creo que gozan de muy buena salud, cosa que es muy importante y fundamental para poder crecer y también ofrecer una buena calidad al fútbol base, que bajo mi punto de vista es lo esencial en un club, y sobre todo en clubes orientados a la formación y el desarrollo de personas, no solo de futbolistas.

¿Cómo crees que se podría animar a los más jóvenes para que se hagan futuros árbitros?

Ayudándoles a que vean lo bonita que es esta manera de participar en el deporte, más concretamente en el fútbol. Se trata de algo que te aporta muchas cosas buenas a tu vida, como seguridad en la toma de decisiones, respeto a todas las personas, seriedad, empatía, responsabilidad, confianza, resiliencia… 

En resumen, amplías tu forma de ver el fútbol, el deporte y, por ende, la vida. Además de lo mencionado anteriormente, todo lo que te aporta físicamente, ya que te mantienes en forma, activo y con muchas ganas de aprender y mejorar en cada partido.

¿Qué partido sería para ti un sueño poder arbitrar? 

La verdad es que cuando empecé en el arbitraje nunca me puse ninguna meta, pero más tarde cuando empecé con el fútbol 11, primero empezabas con fútbol 7, lo primero que pensé fue que quería arbitrar con asistentes. Cuando alcancé esa categoría, 1ª regional madrileña, pensé que me encantaría arbitrar en categoría nacional, 3ª RFEF, y después ya ha venido todo lo que ha venido, hasta donde estoy.

Al ver a los compañeros de categorías más altas, los veía como referentes y espejos en los que mirarme y ahora, soy yo el que tiene la gran suerte de vivir lo que vivían aquellos compañeros a los que siempre he admirado. Por todo ello estoy muy agradecido a todas las personas que han colaborado a lo largo de mi carrera y de mi vida por hacer posible que ahora esté en Primera División.