Las lesiones del verano y prevención

Las lesiones del verano y prevención

Durante la temporada de verano, el buen tiempo y contar con más horas de luz invitan a realizar más actividad y deporte. Juegos en la playa o la piscina, largos paseos o caminatas por la montaña, salir más a correr o montar en bicicleta hacen que recibamos en consulta ciertas lesiones más típicas de esta época.

Las lesiones de tobillo y pie suelen ser muy comunes: esguinces, fascitis plantares y  metatarsalgias, entre otras, se dan con más prevalencia y hay muchas causas posibles y su prevención pasa por seguir unos sencillos consejos.

  • Realizar una preparación física adecuada a la práctica deportiva que vayamos a realizar, es una gran arma para evitar sobrecargas musculares o esguinces por tener unas piernas y pies débiles. En nuestro Instagram tenéis muchos ejercicios para fortalecer vuestros pies.
  • Usar el calzado adecuado a la práctica que vayamos a realizar. A veces nos cuesta gastar en un calzado determinado por ser una práctica poco usual en nosotros, pero creerme que una lesión siempre va a salirnos más cara.
  • No dar paseos con chanclas e intentar que nuestro calzado tenga sujeción trasera y lateral ya que es una de las principales razones de tener una lesión o sobrecargar de manera inadecuada nuestros pies.

La columna es la otra protagonista del verano y aquí las causas son mucho más variables.

Durante el resto del año, si estamos sometidos a altos niveles de estrés puede que tengamos un poco elevado nuestro cortisol. Esta hormona hace que nuestro cuerpo consuma más minerales, pero a su vez nos mantiene en estado de alerta, es decir, no nos va a pasar factura mientras esté alta, sin embargo, sus consecuencias cuando estos niveles bajan, en vacaciones, va a aparecer todo de golpe y no es raro sufrir por ejemplo una lumbalgia o cervicalgia aguda en vacaciones.

Otra posible razón pueden ser los cambios en nuestra alimentación, más grasas saturadas, azúcares, carnes rojas, son productos proinflamatorios y nuestro cuerpo se resiente si aumentamos su consumo.

Realizar deportes o juegos para los que nuestro cuerpo no se ha preparado durante el año, también puede despertar algún dolor extra con el que no contábamos.

  • Intenta realizar comidas saludables, aunque te pases de vez en cuando. Por ejemplo, compensa comiendo mucha verdura, fruta y licuados verdes el día siguiente.
  • Realiza un calentamiento previo a cualquier práctica inusual y luego estira despacio tu musculatura para sentir sobrecargas y aliviarlas.
  • Descansa bien y disfruta mucho de los tuyos, es un buen momento para estar también contigo mismo y relajarte.

No olvidéis que en Motriz estaremos todo el verano abierto para poder atenderos si lo necesitáis.