Las lesiones del manguito superior del hombro

Las lesiones del manguito superior del hombro

El hombro es una de las articulaciones más móviles del cuerpo. Esa movilidad es el resultado del movimiento integrado y complejo de cuatro articulaciones, y sus correspondientes músculos. A este complejo se añaden otros vecinos que influyen de manera directa en que todo funcione a la perfección: las cervicales, las dorsales y el hombro contrario. Y de manera más lejana, siempre pueden existir otras causas para que la biomecánica del hombro comience a fallar.

Una de las lesiones que aparece con mayor frecuencia es la del manguito rotador.  El manguito rotador está compuesto por los tendones de los músculos supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular, que sirven como estabilizadores dinámicos de la unión del húmero con el omóplato.

Su trabajo lo hacen en conjunto con el resto de los músculos de la zona: bíceps, pectoral mayor y menor, deltoides, dorsal ancho, trapecio, etc. El “baile” entre todos ellos es el que permite que la cabeza del húmero permanezca bien centrada en su espacio.

Las lesiones del manguito rotador pueden ir desde un pinzamiento leve, pasando por la ruptura parcial, completa, hasta finalmente la artropatía.

Los pacientes suelen presentar un dolor sordo y profundo en la región del músculo deltoides, suele perturbar el sueño y suele haber dificultar para elevar el brazo a peinarse o tocarse la espalda. También presentan disminución de la fuerza.

Alrededor del 28% de las personas mayores de sesenta años presentan una rotura completa de alguno de los tendones del manguito, llegando hasta el 65% al llegar a los setenta años. Sin embargo, no todas estas personas presentan síntomas, y es por ello que un trabajo preventivo de ejercicios es clave para mantener una buena biomecánica.

Aceptando la complejidad del hombro como punto de partida para recuperar la funcionalidad y eliminar el dolor, siempre realizamos una valoración en la que obtengamos el mayor número de piezas para volver a montar de nuevo el “puzzle”: pruebas médicas, valoración de fuerza de cada músculo y rangos de movimiento articular, anamnesis, demandas del entorno del paciente, hábitos de vida…

Con todo esto en nuestro poder iremos montando el “puzzle” usando nuestros recursos como fisioterapeutas, técnicas ecoguiadas, Indiba, tratamiento manual, ondas de choque, Neurac, etc., así como inducir al paciente en la participación  activa en su proceso de recuperación mediante ejercicios y movimientos que queremos que ese hombro optimice  y aprenda para recuperar su función y mejorar el dolor: Una alimentación adecuada y hábitos de vida más saludables serán también de gran importancia en el proceso.

Conseguir que las piezas del “puzzle” encajen siempre será un trabajo en equipo. En nuestro Instagram @motriz_fisioterapia os dejamos una entrada con ejercicios tipo para esta lesión. Aunque si padecéis este problema no os invito a realizarlos sin que sean pautados y revisados.