Las lesiones de la cuarentena

Durante estos meses que hemos pasado en casa muchos de nosotros hemos aprovechado para ponernos en forma. Hemos probado de todo: ejercicios de fuerza, clases en YouTube, en Instagram. Un pequeño e importante detalle es que casi ninguno de nosotros hemos realizado estos ejercicios de manera dirigida o con una idea clara sobre si esa era la mejor forma de entrenarse o si realmente eran adecuados a nuestro nivel.

Nos hemos movido y eso es estupendo, pero en algunos casos… ahora llegan las dolencias. “Fíjate he hecho mucho ejercicio, pero me ha aparecido un dolor que yo nunca he tenido, no sé si será de…”

El caso es que sí, que puede haber aparecido porque realizaste unas sentadillas de una manera inadecuada y ahora tienes un “recuerdo” doloroso en tus rodillas o en tu espalda. O, sin nadie cerca que te corrigiera, resulta que te hiciste un as de los fondos, pero, claro, si un buen control abdominal, han pasado factura a tus hombros o a tus cervicales.

Hay dos lecciones que debemos sacar de estos meses. La primera es: ¡muy bien!, no hemos querido detenernos cuando la situación invitaba a ello. Eso es lo importante, no nos asustemos ni dejemos de hacer ejercicios por miedo a realizarlos mal. Ahora se trata de asentar esa práctica de hacerla de forma segura. Necesitamos trabajar de manera correcta y seguir practicando en verano, seguir con las rutinas, pero con la tranquilidad de saber las que nuestro cuerpo necesita y que las estamos haciendo correctamente. 

Cada persona necesita su corrección, cada persona tiene que avanzar de manera progresiva hacia su puesta en forma y lo que a mí me gusta siempre deciros: menos es más.

Menos es más significa lo siguiente, cuando realizo un ejercicio adaptado a mi condición física, a mi tono muscular y a mi elasticidad y voy poco a poco, adaptando la complejidad, siempre voy a llegar antes a realizar un ejercicio más complicado y de más nivel de manera correcta y sacando todo su beneficio que si empiezo por ese ejercicio que me cuesta realizar, que siento que no hago correctamente pero me esfuerzo en realizarlo por eso de pensar que si me cuesta mucho es que me va a venir mejor y me pondré en forma antes.

Seguid con vuestros entrenamientos, seguid cuidando vuestro cuerpo, pero no olvidéis que menos es más. Es mejor avanzar poco a poco, sin forzar tu cuerpo, hasta consolidar  una rutina de ejercicios que podréis practicar en vacaciones y en casa de forma segura. Y si sentís que necesitáis asesoramiento, no dudéis en consultar con un profesional debidamente formado que os pueda ayudar a descubrir cuál es vuestro “menos” para llegar a vuestro “más”.

En Motriz seguiremos abiertos todo el verano con nuestras clases presenciales y online personalizadas y dirigidas en tiempo real para ayudaros a seguir avanzando.