Las escuelas infantiles privadas al límite

Las escuelas infantiles podrán subir la persiana y colocar el cartel de abierto desde el próximo 1 de julio. En el caso de las privadas, reconocen estar al límite y denuncian que,  después de pasar casi tres meses en números rojos debido a la crisis sanitaria causada por el Covid-19, no disponen de ninguna ayuda por parte de las instituciones para salvar sus negocios.

Durante la cuarentena perdieron las cuotas de los familiares que suponían su única fuente de ingreso, pero el problema es que el futuro no es mucho más prometedor: abrir para un número tan reducido de niños y niñas, siguiendo las medidas dictadas por las autoridades sanitarias, tampoco les permite cuadrar sus cuentas.

Es el caso de Elena e Isabel, dueñas de la escuela infantil La Oca Loca. Llevan trabajando en el municipio más de 20 años y ahora, debido a la pandemia, se ven casi obligadas a abrir con un futuro poco esperanzador. “El día 1 de julio volveremos a abrir. Económicamente no será rentable para nosotras, pero La Oca Loca no puede dejar tiradas a sus familias. Algunas de ellas nos han seguido abonando en estos meses para que sigamos adelante y han sido nuestro principal ingreso en todo este tiempo”.

En Tres Cantos encontramos 18 escuelas infantiles privadas que dan servicio a más de 700 niños y aseguran que abrir en estas circunstancias y levantar el ERTE a algunas educadoras durante los meses de verano no les sale a cuenta. A su vez, muchas de ellas afirman que “la mayoría de nuestros niños no volverán hasta septiembre y esto será un problema” debido a la situación de las familias por la posibilidad de teletrabajar, desempleo, etc.

El Ayuntamiento del municipio está trabajando en unas ayudas especificas para las escuelas infantiles privadas para que estas puedan continuar y no se pierdan puestos de trabajo. “Otro apoyo importante para nosotras, las escuelas de Tres Cantos, ha sido nuestro Ayuntamiento. No sólo han ayudado al comercio en general, sino que están trabajando en unas ayudas específicas para que “salgamos a flote”. Son conscientes de que más de 100 empleos dependen de nuestras pequeñas pymes y 700 familias no pueden encontrarse en septiembre con sus escuelas cerradas”, afirma Elena.

Por otro lado, denuncian la gestión por parte de la Comunidad de Madrid ya que no se les ha dotado de ninguna información y no han podido organizarse de una manera óptima para el próximo curso. Pilar Ocaña, de la escuela infantil Tu jardín con enanitos, afirma haber vivido toda esta situación con una gran incertidumbre. “La información por parte de las administraciones de la Comunidad de Madrid es mínima, incluso nula. No podemos organizar ni el curso que queda ni el próximo”.  

La Comunidad de Madrid anunció el pasado mes de mayo la puesta en marcha de un plan, dotado con cerca de 18 millones de euros, para paliar los efectos económicos que la crisis del Covid-19 está causando en este sector. Desde las escuelas infantiles privadas, acusan al gobierno madrileño de no estar cumpliendo sus promesas. “Por parte de la CAM nos han prometido unas subvenciones que no llegan. Si las tuviéramos puede que nuestro presente y nuestro futuro fuera diferente. En marzo éramos más 955 escuelas en toda las Comunidad de Madrid, en septiembre no sé cuántas seremos”, cuenta Elena, de la escuela La Oca Loca.

Desde la Agrupación de Escuelas Infantiles Privadas de Madrid (GEIPCAM) han presentado una serie de propuestas para paliar la situación. “Ante esta problemática, proponemos ERTES por caída de la actividad debido al Covid-19 hasta el 31 de agosto y revisable hasta diciembre, exoneración de cuotas de autónomos y prestaciones extraordinarias en el caso de cierre de la escuela por motivos económicos”.

A su vez denuncian que “habrá escuelas que abran este verano en una situación de endeudamiento progresivo hasta septiembre con la esperanza de que mejore la situación y otras, directamente puede que no vuelvan a abrir”. Beatriz Fenoy, de la escuela infantil Labora Baby, no abrirá sus puertas este próximo mes. “Actualmente, mi escuela tiene un porcentaje de alumnos del 90% de padres trabajadores del PTM donde la conciliación familiar y laboral la tienen muy presente. No podemos abrir, todos pueden teletrabajar y preservar la salud de sus hijos hasta saber como va a evolucionar la pandemia del Covid-19”.

Esta situación afecta a más de 900 centros privados en la Comunidad de Madrid y desde la Agrupación de Escuelas Infantiles Privadas de Madrid (GEIPCAM), piden que se tomen medidas ante esta situación. “El tiempo se nos agota, muchos centros están al borde de la quiebra y no pueden endeudarse más”.