Las compras, ¿placer, necesidad o adicción?

Las compras, ¿placer, necesidad o adicción?

En los últimos años han surgido las llamadas socioadicciones se han hecho más populares. Éstas se caracterizan por ser una adicción no a una sustancia, sino a actos socialmente aceptados como pueden ser ver la televisión, usar el móvil o Internet, o comprar.

La persona que es adicta a las compras no suele reconocer su problema hasta que éste tiene unas consecuencias muy graves ya que como en otras adicciones lo viven con mucha vergüenza. 

Este problema es más frecuente en mujeres sobre todo de 40 a 50 años y afecta aproximadamente a un 3% de la población general según los últimos estudios.

Bajo esta adicción se suelen esconder estados depresivos y de ansiedad, así como bajos niveles de autoestima. El problema se inicia cuando una persona encuentra gratificante el hecho de ir a comprar y empieza a utilizar esta actividad como única forma de encontrarse bien, o bien porque abandona otras actividades, o bien porque llena un vacío. Este hecho hace que la persona empiece a asociar el acto de comprar con una sensación de bienestar. 

Al principio uno se justifica diciendo que era una oportunidad, que era un precio excepcional, que siempre viene bien para fondo de armario, etc., pero en la adicción a las compras no es el objeto que se desea lo que lleva a uno a comprar, sino que es el hecho de comprar, independientemente de lo que se compre, lo que se busca. Al final, se puede llegar a acumular muchos objetos inútiles o ropa sin estrenar, llegando incluso a esconderla para que la gente a su alrededor no se dé cuenta de su problema.

Como en toda adicción, en los casos más graves, se puede acabar tendiendo serios problemas familiares, sociales y económicos.

Este tipo de adicciones está relacionada en ocasiones con otras como puede ser por ejemplo la adicción a la comida en donde el patrón que sigue es muy similar. Además de ciertos rasgos de personalidad que pueden hacer a la persona más vulnerable hay otros factores que favorecen el problema: las tarjetas de cliente de marcas con descuentos, créditos rápidos, o sin ir más lejos el cercano Black Friday.

Algunos consejos para intentar controlar esta adicción pueden ser: hacer una lista de lo que se va a comprar, planificar el gasto para cada cosa, buscar otras alternativas de ocio y de “invertir” nuestro dinero, ser crítico con la publicidad para no dejarnos engañar, no frecuentar lugares que inciten a las comprar, posponer la compra de algo que se desea 1 ó 2 días para reflexionar sobre su necesidad, etc.

Si estos consejos resultan inútiles o muy difíciles de llevar a cabo, quizás el primer paso sea reconocer que se tiene un problema y pedir ayuda.