El hombre, al tener comunicación oral, ha hecho que el lenguaje corporal pase a un segundo plano, pero la expresión facial, como se dice, es el espejo del alma. De esta expresión facial, destaca la sonrisa.

La especie humana es la única capaz de sonreír, para el resto de las especies enseñar los dientes es un signo de amenaza, pero para nosotros es precisamente lo contrario. La sonrisa es el gesto amistoso por excelencia, además de un excelente medio de relación, ya que al ver a alguien que nos sonríe, entendemos que manifiesta ser una persona simpática y amigable.

Hay 2 tipos de sonrisa:

La sonrisa verdadera, abierta, que muestra los dientes ofreciendo una sonrisa más espontánea y sincera.

La sonrisa labial, que oculta los dientes, manteniendo los labios cerrados, mientras se tensa las comisuras hacia atrás y hacia arriba, es una sonrisa a medio camino, menos efusiva.

Por otro lado, los dientes son un signo de identidad, dicen mucho de la persona, más que la marca de coche o de ropa. Los expertos en imagen personal señalan que una sonrisa agradable, está asociada a buena calidad de vida, salud física y éxito profesional. Por eso, los tratamientos integrales de salud y estética dental están al alza, y de ahí, que las carillas, los blanqueamientos y las coronas de porcelana se encuentren entre los tratamientos de moda y los más solicitados.

La imitación correcta del aspecto de un diente es un reto que ofrece notables dificultades y que ha tenido que afrontar el arte dental en las últimas décadas. Durante casi toda su historia, la odontología se ha dedicado a remediar el dolor bucal y la estética paso a un segundo plano, pero hoy en día, la odontología estética se encuentra en auge, gracias a que se han conseguido cerámicas y composites de naturalidad irreprochable, que imitan a la perfección al diente natural.

Por eso nuestros doctores que trabajan en la clínica COED, están en continua formación para aprender las últimas técnicas.