La diástasis abdominal y sus consecuencias

La diástasis abdominal y sus consecuencias

La diástasis abdominal es la separación excesiva de los músculos rectos del abdomen por la línea alba, que es la aponeurosis central que separa estos músculos. Para que podamos visualizarlo, los rectos del abdomen son los músculos que conforman la famosa “tableta de chocolate”.

Una de las causas más comunes de la separación excesiva de estos músculos es el embarazo o personas cuyo diámetro de la cintura, aumenta mucho por sobrepeso.

Durante el embarazo, esa separación de los rectos se produce de manera fisiológica y natural y, aunque podemos evitar que se dañe la línea alba y el tono muscular sea el correcto, el problema viene si, después del embarazo, al aproximarse de nuevo los rectos,  queda una separación entre ambos mayor de 2,5 cm y además, ha habido un daño en la línea alba. En ese contexto, ese abdomen no es competente y funcional.

La diástasis no es tan sólo un problema estético, ya que la barriguita queda algo abombada, aunque en algunos casos es más que un poco. También es un problema funcional, ese abdomen no será capaz de gestionar correctamente los aumentos de presión, que es lo que se produce en multitud de gestos cotidianos como toser, estornudar o agacharnos. Esta disfunción, puede, en consecuencia, producir dolores lumbares, problemas digestivos, disfunciones del suelo pélvico, dificultades para conseguir fortalecer el abdomen. Ni nuestra salud ni nuestra imagen salen bien paradas con un problema como este.

Para saber realmente si tenemos o no diástasis, determinar cómo se encuentra esa línea alba, cómo responde ese abdomen a los aumentos de presión y si está afectando o no a nuestro suelo pélvico, lo ideal es que un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico y en ecografía funcional realice una valoración funcional del abdomen mediante una ecografía. Esta técnica nos permitirá determinar qué grado de separación existe y cómo actúa ese abdomen y cómo se comporta en el día a día.

También realizaremos una valoración de la columna vertebral, del diafragma, de la pelvis y del suelo pélvico. Con todos estos datos, estaremos en disposición de identificar si estamos ante un caso en el que se puede actuar con garantías de éxito o si es un caso que necesitaríamos también derivar a otros especialistas para una valoración de cara a la posibilidad de una cirugía estética/digestiva.

El tratamiento consevador tiene siempre que ser completamente individualizado, ya que no todos los casos necesitan el mismo abordaje, no existe un protocolo común para la diástasis. Una vez que empecemos a mejorar, siempre se puede pasar a hacer tratamientos más grupales en los que ya podamos estar seguros de no dañarnos mientras seguimos mejorando.  

En Motriz disponemos de tratamientos realmente valiosos para tratar este problema. Es el caso de nuestro Indiba y nuestra terapia inductiva de alta energía Zimmer. Con ambas tecnologías conseguimos que la regeneración de los tejidos se produzca más rápidamente.También, los ejercicios dirigidos y personalizados, el “biofeedback”, la electroestimulación, la gimnasia abdominal hipopresiva, el “winner flow” así como el tronco de eutonía son otros de los tratamientos que, según cada caso, realizaremos para mejorar todo el complejo abdomino-lumbo-pélvico. Todo un arsenal para tratar un problema que hay que abordar con seriedad y constancia.

Pensar que la diástasis es sólo un problema estético del abdomen, equivaldría a valorar que todos los llantos de un bebé se calman con un chupete. Claro que nos gusta vernos bien, pero tratando el problema, nos sentiremos internamente mucho mejor.