Jesús Moreno | Familia: desafíos, retos y oportunidades

En el programa electoral con el que concurrí a las elecciones se incluía un apuesta firme y concreta por las familias de Tres Cantos. De hecho, una de las primeras decisiones que adopté fue la de crear un área delegada específica que integrara la gestión de los servicios sociales, la atención a la mujer, igualdad, infancia, discapacidad, cooperación e inmigración y voluntariado. 

Uno de los indicadores del desarrollo de una ciudad es su capacidad de crear un bienestar social que sea perceptible no solo por parte de aquellos que son destinatarios de los servicios, sino por el conjunto de la comunidad. Tres Cantos cuenta con un conjunto de servicios que, entendidos de manera transversal, afecta a aspectos esenciales de una justa convivencia.

Los presupuestos de 2020 del Ayuntamiento de Tres Cantos recogen el compromiso político y económico necesario para abordar las demandas que proceden de colectivos que, en muchas ocasiones, se encuentran en una situación de riesgo. Establecer adecuadas políticas preventivas, de información y orientación, desarrollo social, de empleo, de acogida, de integración y de cohesión proporcionan un entorno de protección que hace de todos nosotros personas comprometidas con la sociedad y con un futuro más justo.

A lo largo de los próximos días cumpliremos con uno de los compromisos de eficiencia que nos fijamos en el programa electoral, a saber:  la creación y puesta en marcha del Centro Integral de Apoyo a las familias. Con este centro especializado pretendemos garantizar una mejora cobertura de atención a necesidades básicas y de acceso a los recursos públicos. Asegurar ese tratamiento integral de las personas y de los grupos con necesidades depende, en gran medida, de la existencia de una gestión coordinada, global y eficiente de la política social. Al mismo tiempo, damos cumplimiento al compromiso de incrementar los espacios destinados a los usos sociales en un entorno de mayor confort, privacidad y profesionalidad.

En estos primeros meses de la nueva legislatura, y en un acto de responsabilidad institucional que agradecemos, hemos recibido en distintos foros internos de debate el reconocimiento de los grupos de oposición por algunas de las gestiones que estamos llevando adelante en el ámbito de los recursos sociales de los que dispone nuestro Ayuntamiento. La puesta en marcha de sistemas públicos que garanticen el derecho social a la cobertura de necesidades básicas debe ser un espacio de consenso político que supere el conflicto. Basta con la voluntad y la búsqueda de un acuerdo que nadie convierta en patrimonio exclusivo de una formación política.

A pesar de que vivimos en un entorno privilegiado desde el punto de vista humano y social, tenemos un importante trabajo por delante que debe adoptar medidas crecimiento de personal destinado a la atención y de mejora en la utilización de los recursos. Entre otras cosas, nos hemos comprometido a reducir los plazos de atención ante cualquier petición de servicio social hasta llegar a un plazo máximo de 15 días. Pronto presentaremos un Plan de Igualdad que pondrá en valor la garantía de los derechos básicos de la mujer. Hemos retomado el servicio de mediación, pondremos en marcha actividades como yoga con bebés, mindifulness y actividades de ocio en familia en coordinación con la Concejalía de Educación. En definitiva, en tan solo unos meses hemos dado cumplimiento a gran parte de los compromisos electorales adquiridos.

Hablar de la familia es referirse al principal beneficiario de la iniciativa social de las administraciones públicas. La cooperación y la solidaridad son los pilares de una sociedad más igualitaria y justa. Ese es nuestro desafío y nuestro reto: construir los cimientos de modos de vida y convivencia que eviten la exclusión y que tengan en cuenta a aquellos que necesitan de la ayuda de una sociedad consciente de su realidad y comprometida con un futuro mejor.