Jesús del Gran Poder

Jesús del Gran Poder

No te has equivocado al leer el título de este artículo ni significa que la Semana Santa se haya adelantado a febrero. Es por intentar resumir en un único epíteto la figura de nuestro Alcalde en sus actuaciones desde el inicio del año, muchas de ellas, más propias de las carnavaladas de este mes en que Don Carnal  se enfrenta a Doña Cuaresma y que tan bien reflejó en el Libro del Buen Amor el arcipreste de Hita.

Porque con Filomena llegó el caos a Tres Cantos. Ni previsión por parte del Ayuntamiento, ni reacción rápida ante la gran nevada y sus consecuencias. Es cierto que nunca antes se había producido una nevada de esa magnitud. Es cierto que no se creía nadie que la estampa tan blanca duraría tantos días y sería tan duradera. Pero lo que nadie puede negar es que estábamos avisados, especialmente las administraciones públicas que tienen competencias en nuestro municipio: la Comunidad de Madrid en los accesos por carretera al pueblo y el Ayuntamiento en todo el territorio.

No existió ningún plan que permitiera mitigar, en la medida de lo posible, las consecuencias de la inclemencia meteorológica. No se hicieron actuaciones encaminadas a recuperar la normalidad en el menor espacio de tiempo admisible. Se esperó a que fueran los vecinos y vecinas, en otra muestra de solidaridad y de actuación coordinada, los que con palas, rastrillos, recogedores de basura o cualquier elemento que permitiera quitar nieve, los que actuaron directamente ante la inanición del gobierno municipal. Esperpéntica  fue la nota difundiendo que existía sal en las dependencias de la policía municipal, a las que ningún vecino podía llegar por la imposibilidad real de salir de los domicilios y que después de las quejas ciudadanas en las redes sociales, no les quedó más remedio que distribuirla en varios puntos del municipio.

Eso sí, salimos en la tele, dos días seguidos, con el Alcalde en primer plano. Ha querido aprovechar al máximo su vena mediática y elevar su ego, hasta el punto que comunicó a todos los comerciantes del pueblo, luego publicado como nota de prensa, que en dos días se había quitado la nieve en el noventa y ocho por ciento de las calles y salidas de garajes de Tres Cantos. Claro, el nivel de incredulidad de la población tricantina fue directamente proporcional a la indignación producida por tamaña falsedad, ya que todo el mundo se preguntó si vivía en las calles de Tres Cantos que representaban ese dos por ciento en el que no había sido limpiada la nieve.

Evidentemente, el Alcalde se hizo un Don Tancredo y esperó a que lloviera…para convocar el Pleno Extraordinario que por la gestión de la nevada habían solicitado todos los partidos políticos de la oposición. Y aquí volvió a demostrar que su mayoría absoluta le sirve no para aprender, no para escuchar, no para corregir errores, no para tener la suficiente empatía y hacer propósito de enmienda. No, su mayoría absoluta le sirve para denostar las propuestas de la oposición y, con la razón de su fuerza, manifestar sin ningún atisbo de sonrojo, que él es quien tiene la mayoría y gobierna como él considera. Jesús del Gran Poder.

Abel Pineros Gil

Presidente de la Asociación de Vecinos de Tres Cantos.