Javier Juárez | Una fe inquebrantable

El mes de junio se ha estrenado en el calendario mostrando síntomas esperanzadores de un retorno a la normalización de nuestras vidas. Tras más de dos meses de feroz lucha, las calles vacías van llenándose de actividad. Suben los cierres de muchos comercios que han resistido solidariamente las exigencias de una pandemia que ha paralizado el engranaje de nuestra actividad económica y social.

Como símbolo de una nueva esperanza, el pasado día 2 de junio se puso la primera piedra de un importante proyecto para nuestra ciudad. El inicio de la construcción de la universidad del Grupo Planeta tiene toda una importante carga representativa: empresa y sociedad juntas construyendo el futuro desde la inteligencia de la actividad científica y el impulso del desarrollo económico.

En sus casi treinta años de existencia, Tres Cantos ha demostrado ser capaz de hacerse a la medida del hombre. En ella puede sentirse la vitalidad de la actividad industrial y comercial en un entorno de respeto por el medio ambiente, la cultura, el deporte, la seguridad y la convivencia amable. Escuchar de nuevo las risas de los niños como el despertar de un tiempo sombrío nos debe dar fortaleza para emprender el camino de la recuperación.

El Ayuntamiento se ha puesto al frente de ese empeño convencido de que juntos sabremos aprovechar la oportunidad que surge toda crisis. La concesión de las ayudas de emergencia nos ha confirmado que hay personas y familias que viven tiempos de dificultad. Ellos deben ser el objetivo de nuestras políticas sociales. Debemos garantizarles coberturas suficientes como para que formen parte de un proyecto construido desde la solidaridad.

En 14 días naturales, el Ayuntamiento de Tres Cantos ha recibido 1723 solicitudes que han generado 1.300 expedientes: 786 correspondientes a la línea 1 de ayudas y 514 a la línea 2. Nunca antes en tan poco tiempo, se había generado tal volumen de expedientes, lo que nos da idea de la dimensión del daño que ha provocado la crisis. Máxime si tenemos en cuenta que Tres Cantos ha vuelto a revalidad su condición de encontrarse entre las diez ciudades con mayor renta media anual por habitante de toda España.

En un país donde el sector de servicios es esencial, debemos también echar una mano a nuestros comercios, a las pequeñas y medianas empresas, a los autónomos que forman parte de la comunidad. Fomentar la actividad comercial de proximidad salvará a muchos negocios que están al límite de la supervivencia. Muchos de esos negocios han tenido que reinventarse durante los momentos críticos del confinamiento; otros tendrán que hacerlo ahora en el regreso a la actividad con nuevas herramientas y con mejoras por ser más competitivos. Pero todos ellos tendrán más opciones de sobrevivir con un pequeño compromiso de ayuda por parte de la sociedad tricantina. El comercio local es parte de nuestra identidad, son nuestros vecinos, nuestros amigos, nuestra familia.

El Ayuntamiento de Tres Cantos pone de nuevo a las personas al frente de sus prioridades. Con ayudas directas, con acciones de promoción de la actividad económica,  con la dinamización del comercio local, con la absorción de nuevo tejido empresarial, los tricantinos demostraremos nuestra fortaleza como siempre lo hemos hecho: con ingenio, con determinación, con esfuerzo y con la fe inquebrantable en nuestras posibilidades.