Javier Juárez | No, no todo vale

Vivimos tiempos convulsos y difíciles. Nuestra sociedad está siendo agredida por falsas noticias que agreden a la razón y al sentido común con el único objetivo de generar, como lo denomina William Davies, estados nerviosos. Muchas de esas noticias, alejadas de la realidad y, por tanto, de la ética, son generadas por algunos representantes políticos a los que “todo les vale” para conseguir el fin último de la desestabilización.

Los últimos acontecimientos vividos en nuestro país nos dicen que la paz social y la moderación son frágiles. El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Tres Cantos puso en marcha, al inicio de la pandemia de la Covid-19, un conjunto de acuerdos destinados a generar recursos para las personas y empresas que más los necesitaban. Lo hizo antes que nadie entre las grandes ciudades de nuestro país y lo hizo tendiendo la mano al resto de la Corporación y a los agentes sociales. El tiempo y la ejecución de los acuerdos han demostrado que no sólo había una voluntad firme de afrontar la crisis desde la unidad, sino que había un compromiso de trabajo intenso.

El equipo de Gobierno, que tuvo el respaldo mayoritario de los tricantinos en las pasadas elecciones locales, fue promotor del Pacto por el Impulso de Tres Cantos y ha sido parte esencial de los acuerdos del Pleno, máximo órgano colegiado de representación, decisión, control y fiscalización de la Administración local. Cerca del 80 por ciento de las mociones presentadas han sido aprobadas; dos de cada tres lo han sido por unanimidad. Los presupuestos de este año 2020 fueron suscritos con el acuerdo de Ciudadanos. El reglamento de funcionamiento del Pleno municipal contó con el apoyo del Grupo Socialista. Han sido tenidas en cuenta muchas de las aportaciones del conjunto de los grupos y de las organizaciones empresariales, sindicales y sociales para la mejor gestión de estos tiempos complejos. En definitiva, ha habido una voluntad de diálogo que debería ser valorada en su justa dimensión.

Frente a este talante, defendido en primera persona por el alcalde Jesús Moreno, ha ido emergiendo una actitud subsidiaria, casi parasitaria, de concejales que bordean el insulto como expresión de la crítica. Se le ha llegado a acusar de degradar a las instituciones. La falta de iniciativa, de dedicación y de conocimiento lleva con frecuencia a esconder en palabras gruesas lo que realmente es incapacidad. Quizás por eso los vecinos se han pronunciado en el modo y manera que lo hicieron en las urnas.

La democracia no es posible sin la divergencia, pero esas diferencias deben ser gestionadas desde el respeto y el diálogo. Entiendo que eso puede ser difícil para quienes tienen unos principios pero que, si no gustan, pueden tener otros; para aquellos acostumbrados a vivir en la trashumancia política. En sentido inverso, pero en la misma proporción, debemos agradecer a quienes sienten su trabajo de concejal como un honor que exige esfuerzo e inteligencia.

El equipo de Gobierno de Tres Cantos va a seguir trabajando con transparencia y dedicación, seguirá desarrollando políticas transversales y prestará especial atención a las propuestas que lleguen desde todos los grupos políticos. Ejecutará aquellas que considere de mayor interés y relevancia para los vecinos en el marco del contrato suscrito con ellos. No se dejará llevar por las emociones que se han adueñado de nuestra sociedad por encima de la eficacia y de la gestión. No, no todo vale.