Entrevista | Sharmini Tharmaratnam

La bailarina Sharmini Tharmaratnam – de origen holandés y tamil (Sri Lanka) – presenta el próximo 29 de noviembre en el Teatro del Centro Cultural Adolfo Suárez su extraordinario espectáculo multidisciplinar “Mudar”. La obra habla de los distintos significados de esta palabra refiriéndose a cambiar de lugar, de piel o la fruta prohibida, como se traduce en Hindi. El resultado de esto es un surrealismo poético que juega con simbolismos e identidades.  Además, Sharmini actúa con la colaboración de Krzysztof Durajczyk, artista audiovisual, y con las composiciones del guitarrista flamenco Manolo Segura McDonald. 

¿En qué consiste “Mudar”?

Es un espectáculo de danza con artes multidisciplinarias que habla de la palabra mudar, que significa cambiar de sitio o cambiar de piel. También en Hindi la palabra mudar significa la fruta prohibida, una fruta que cuando la tocas se convierte en polvo, desaparece. Mi vida ha tenido mucha mudanza y muchos cambios y yo creo que todo el mundo tiene momentos de transformación, de mudar de piel. Todo esto está dentro de este espectáculo. 

¿Cuál es el objetivo de que tu interpretación esté acompañada de un montaje audiovisual?

Hago la actuación sola y necesito tener entretenido al público un tiempo largo y de manera intensa para explicar todo lo que quiero contar. De esta manera, me ayuda mucho el tema audiovisual porque explico más todavía y tiene una relación. Es como una historia, una película cinematográfica y a la vez hago cosas que coinciden con lo que aparece en la pantalla, entendiéndose así mejor lo que quiero decir.

¿Crees que la danza es el vehículo perfecto para unir a las personas?

Sí, muchísimo. Yo creo que la danza es súper importante, es un lenguaje universal. La expresión creativa o el arte en sí es la libertad humana que necesitamos mantener en la sociedad.

¿Piensas que tus espectáculos ayudan a concienciar a la sociedad?

Sí, yo pienso que sí. Yo estoy sola y hablo de mi historia, pero mi historia podría ser de cualquiera y eso se demuestra en la actuación. Hay una voz de un hombre que por casualidad encontré y hablamos como desconocidos. Yo creo que cualquier persona tiene derecho a crear, decir o expresar su historia.

En tu actuación “Mudar”, haces alusión a que, para combatir el racismo, hay que dejar de lado el egocentrismo ¿Qué recomiendas para llegar a la otredad, es decir, al otro?

Conectar tanto contigo mismo como con los demás. Todos somos lo mismo, somos uno.

 ¿A qué te refieres con que hay personas que no aceptan a los espíritus libres y que se empeñan en etiquetarlos?

No es tan dramático. (Risas) Hay una tendencia en general, que a veces también está impuesta, de entender la sociedad encajando a las personas o a las cosas en cajas. Esto se puede ver en todo, no es solamente una cosa racial, es por las ideas, por todo. Hay que fluir y no estar tan encasillado.