Entrevista a Keka Vega, exfutbolista profesional tricantina

Cristina Vega, exfutbolista profesional tricantina, ha jugado en la primera división española femenina en equipos como el Estudiantes Huelva, la AD Torrejón y el Rayo Vallecano, con los que ha ganado tres campeonatos y una copa nacional.

Keka, cómo suelen llamarle, también ha pertenecido al Bristol Academy y además ha sido internacional con la Selección Española.

En actualidad, es delegada de fútbol femenino en la Asociación de Futbolista Españoles donde lucha por la igualdad y por el reconocimiento de los derechos de las jugadoras.  

¿Qué fue lo que despertó tu interés por el fútbol?

Yo siempre digo que la culpa la tiene mi padre, desde pequeña le veía jugar al futbol, preparar su mochila, ir a entrenar… y yo solamente quería estar con él. Fue lo que me despertó esa motivación y esas ganas de querer aprender estando cerca de él.

¿Cuándo comienzas tus andaduras en este deporte?

Yo llegué a Tres Cantos con 3 años y ya recuerdo empezar a jugar a esa edad con mi padre. Hasta los 7 años no pude empezar a jugar porque no había nada en Tres Cantos, no había ni liga social, ni equipo femenino, por lo tanto, no había posibilidades. Fue mi padre el que creo todo eso y así fueron mis primeros pasos.

¿Cómo recuerdas tu paso por el futbol tricantino?

Tengo recuerdos muy bonitos. A día de hoy, sigo teniendo amistad con muchas compañeras que conocí en mis inicios, son mi grupo de mejores amigas y siempre voy a guardar un buen recuerdo de esa época.  

El campo B de Foresta ahora lleva tu nombre ¿Qué ha significado esto para ti?

Cómo tricantina que soy desde los 3 años, es un verdadero orgullo tener ese reconocimiento por parte del club en el que me desarrollé como futbolista y poder ser, como yo siempre digo, referente para aquellas niñas que quieren dedicarse a esto y tengan el nombre de un campo de una mujer.

¿Qué dificultades has encontrado en tu carrera como futbolista?

Diría dos cosas. Dificultades a nivel familiar nunca tuve, a algunas de mis compañeras si que les contó más, e incluso, lo hacían a escondidas. Por esa parte, yo he tenido mucho apoyo por parte de mi familia. Luego siempre ha sido romper barreras, en cuanto a un campo para entrenar, horarios dignos para entrenar, equipaciones, balones… Ha sido toda una lucha desde los inicios hasta día de hoy que seguimos luchando por mejorar.

¿Cómo ves el futbol femenino en la actualidad?

Veo que ya no se puede frenar más, ha explotado y va a seguir creciendo a una velocidad increíble. Estas chicas tienen mucho talento, se está trabajando muy bien desde la base, nos están dejando trabajar y queremos ayudar a las chicas para que puedan vivir de esto y que sean profesionales el día de mañana. Está claro que ya no hay freno.

¿Cuál ha sido tu mejor y peor momento como futbolista?

En toda mi carrera deportiva, tengo la espina de cuando me rompí el cruzado. Me lo rompí a los 30 años y fue muy difícil, ya tenía una edad, estaba yendo a la selección española, estaba compitiendo a un gran nivel, veníamos de ganar tres ligas seguidas y fue un poco un palo en mi carrera que me costó aceptar y asimilar. Gracias al trabajo de muchos profesionales que se juntaron a mi alrededor todo quedo en un pequeño paréntesis y pude seguir compitiendo.

Mi mejor momento ha sido mi época en el Rayo Vallecano. Encadenamos 4 años seguidos campeonas de copa el primer año, subcampeonas de liga, tres títulos de liga consecutivos, para mí fue una época que siempre voy a tener guardada en mi corazón. Me siento rayista, y eso lo llevare siempre conmigo.  

¿Qué consejos le darías a todas aquellas chicas que quieras dedicarse al fútbol femenino de manera profesional?

Les diría que hiciesen lo que quieran hacer, que nadie les diga que no pueden hacerlo. Que decidan ellas, si quieres ser futbolistas que lo sean, que si quieren ser doctoras que sean doctoras. Que trabajen, que luchen por sus sueños y que todo el trabajo nuestro ha allanado mucho el terreno para ellas y que, simplemente, sean felices.