Motriz | El dolor crónico

Motriz | El dolor crónico

Redacción | Raquel Moreno, fisioterapeuta.

El dolor crónico se define como aquel dolor que dura o se repite durante meses o años. Generalmente se le considera como crónico si dura más de tres meses o si tiene una duración de más de un mes después de la remisión de la lesión o el trastorno que inicialmente lo causó.

El término “crónico”, sin embargo, no deja de ser algo desalentador, por lo que a mi me gusta más llamarle dolor de larga duración, que le da un carácter más finito y esperanzador.

Pero,¿qué es el dolor? y ¿cómo lo gestionamos en el cerebro? Para ello debemos entender el concepto de nocicepción. La nocicepción es el suceso fisiológico que es regulado por nuestro sistema nervioso central cuando se producen estímulos nocivos en un tejido del cuerpo, es decir, es la capacidad que tiene nuestro cuerpo para detectar el dolor.

Aunque es controlado por el sistema nervioso central, también necesita del sistema nervioso periférico para poder responder a las señales nerviosas.

La funcionalidad del sistema nociceptivo es obvia en dolores agudos. Imaginemos, por ejemplo, que nos estamos quemando la mano. Nuestro sistema  nociceptivo pone en alerta a nuestro sistema nervioso para que apartemos rápidamente la mano. Entonces, ¿qué es lo que ocurre cuando el dolor se manifiesta de manera crónica? ¿Sigue teniendo sentido esta funcionalidad?

En el dolor crónico el problema se torna multifactorial ya que abarca también factores cognitivos y emocionales que influyen a la hora de modular la experiencia del dolor. De hecho se ha observado que en muchos casos, el tejido ya está reparado, sin embargo el dolor persiste. Entonces, ¿por qué sigue doliendo?

Los estudios al respecto indican que el área emocional del cerebro tiene mucho más peso en que el dolor persista y menos relación con el daño real en el tejido que duele, al menos en la mayor parte de los casos. 

Todo esto pone de relieve la importancia de la neuroeducación en el tratamiento del dolor. Los fisioterapeutas tratamos a muchas personas que tienen dolor persistente y nuestros tratamientos avanzados, junto con la actividad física dirigida y la educación en el dolor son tres pilares claves para que desaparezcan estos dolores que son tan incapacitantes para nuestros pacientes.