Educación infantil de 0 a 3 años, la gran ignorada

Profesionales de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Atención Temprana de La Cabrera, Alcobendas-San Sebastián de los Reyes y Colmenar -Tres Cantos, han escrito un manifiesto donde muestran que su situación se ha visto agravada desde el comienzo de la pandemia.

En muchas familias existe el pariente ignorado, ese que todos olvidan, al que ningunean en las celebraciones, al que ignoran y al que miran por encima del hombro… ¿Saben de qué les habló?

Algo así está ocurriendo con la educación de 0 a 3 años. Es la gran olvidada del sistema educativo, ya desde hace tiempo, y en estos momentos tan complicados provocados por la pandemia del Covid 19 está dolorosamente abandonada.

Los y las profesionales que trabajamos en esta etapa llevamos denunciando durante años el deterioro que se está produciendo en las escuelas infantiles derivado de la legislación vigente, que permite una ratio en las aulas superior a lo que recomiendan todos los expertos en edades tempranas, que avala la insuficiencia de personal docente en lugar de que puedan trabajar dos docentes en cada aula (la pareja pedagógica) y así atender las necesidades de cada niño o niña como se merecen, teniendo muy en cuenta a aquellos que presentan diversidad funcional o se encuentran en situación de riesgo social para contribuir a que la inclusión educativa sea un hecho. Todo esto, sumado a una escasa financiación, al deterioro de algunas instalaciones de las escuelas debido al paso del tiempo, a la falta de espacios adecuados y a la necesaria renovación de materiales, está provocando que este curso escolar sea especialmente difícil para ofrecer entornos seguros y adecuados a los niños y niñas, que, además, den tranquilidad tanto a sus familias como a las profesionales que trabajan en esta etapa.

A pesar de ello, las maestras, las educadoras, han vuelto a las aulas con una gran sonrisa, con ilusión… ¡y muchísimo trabajo! Han realizado un esfuerzo impresionante acondicionando las escuelas para cumplir con la seguridad intentando no renunciar a la esencia de la educación de los más pequeños y pequeñas, y sin señales de apoyo por parte de las administraciones educativas (Ayuntamientos, Consejería de Educación, Ministerio de Educación).

¿No es lógico que baje la ratio en las escuelas infantiles? ¿No es imprescindible que aumente el número de docentes y el personal de limpieza en estos centros? ¿No es importante que reciban ayudas para modificar espacios y mejorar la dotación de materiales? ¿No es fundamental que se cuide, especialmente, a los niños/as más vulnerables en estos difíciles momentos, dotando de recursos personales a los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Atención Temprana? ¿Qué sucede, en fin, en esta “nueva realidad” con la educación de 0 a 3 años, el pariente ignorado de la educación? Nada, absolutamente nada.