EDITORIAL | Lo peor será la “postguerra”

Al final llegó, nadie lo supo prevenir, cuando supimos lo que estaba ocurriendo en Wuhan, pensamos que era un asunto chino, cosa de gente que come animales vivos en mercados clandestinos. Estábamos más pendientes de la mano dura de la dictadura asiática que del problema en sí. Cuando estalló en Italia, se decía que la sociedad transalpina era caótica, poco adecuada culturalmente para los confinamientos, y que en el fondo algo de responsabilidad tenían. Después nos tocó a nosotros y, como de costumbre, empezamos a culparnos unos a otros. Y ahí seguimos, que si este presidente es muy malo, que si la oposición no respeta, etc, etc, etc. 

¿No os dais cuenta de que siempre es lo mismo? Resulta vergonzoso que ante una situación así sigamos jugando a “tigres y leones”, ese juego en el que todos quieren ser los campeones. Mientras unos y otros quieren imponer su razón, las cifras de muertos siguen aumentando y, en lugar de buscar soluciones en común, solo se prestan a tirarse de los pelos, esa es la clase política que tenemos, también es la que nos merecemos como sociedad.

Una sociedad que es incapaz de quedarse en casa para evitar que nuestros ancianos mueran, la mayoría de los que se mueren hoy son los niños de la postguerra. Ni infancia feliz, ni muerte digna. Espero que allá donde estén ahora, puedan perdonarnos. 

Mi abuela lo decía, “valora las cosas, ojalá no te toque vivir una postguerra” y mucho me temo que eso es lo que viene ahora. Una época muy dura, una época nefasta en la que tendremos que sacar lo mejor de nosotros. En el mejor de los escenarios, ese que subraya que después de la pandemia la economía se recuperará en forma de V, habrá muchas personas que no cobren sus salarios o que no los cobren íntegros, los autónomos perderán su fuente de ingresos, muchas pymes se verán en dificultades o deberán cerrar. Todos tendremos menos dinero y pedir prestado para subsistir o para mantener el negocio abierto será común. 

Pero será peor el aspecto psicológico, las personas que han tenido que hacer cuarentenas por estar en contacto con sus seres cercanos que han fallecido, esas que no han podido despedirse, que han temido por sus propias vidas en este infierno que estamos sufriendo ¿Cómo vamos a recuperarles? Deseo que cuando llegue esta nueva situación las ideas de los “tigres y leones” sean mucho más prácticas que las actuales porque una postguerra es muy dura … y eso es lo que viene.