Culebras grandes de Tres Cantos, ¿dos hallazgo o una rutina?

Culebras grandes de Tres Cantos, ¿dos hallazgo o una rutina?

El pasado mes de mayo tuvimos dos encuentros sorprendentes con protagonistas escamosos. El primero de ellos consistió en el rescate de una culebra bastarda en el Aula Ambiental de las Vaquerizas durante una actividad infantil; el segundo de ellos ocurrió en Valdeloshielos durante una ruta interpretativa, con una culebra de escalera… ¡subida en un árbol a 7 metros! Quizá el de Valdeloshielos pueda parecer más normal, puesto que estamos en una zona privilegiada del entorno natural de Tres Cantos, donde en una excursión rutinaria podrás ver esta y muchas otras especies de reptiles. Pero el del Parque Central da qué pensar, ya que hacía más de 10 años que no teníamos registro de grandes serpientes dentro de la ciudad… ¿Debemos preocuparnos por su presencia?

Si estás pensando en su peligrosidad, la respuesta es no. Deberías temerle más a la picadura de una abeja o al mordisco de un perro. A pesar de alcanzar tamaños superiores a 150 cm, ninguna de las dos suponen una amenaza para mascotas o seres humanos. De hecho son todo lo contrario: su posición en la cadena trófica las configura como controladoras de plagas naturales (insectos y roedores vectores de enfermedades) y a su vez son alimento de mamíferos y rapaces icónicos del entorno. Es decir, su presencia es síntoma de una correcta dinámica ecosistémica y supone un ahorro en salud ambiental y dinero. Cambio la pregunta, ¿debemos preocuparnos por su ausencia?

La respuesta es sí. Lo que en Valdeloshielos es, por suerte, una rutina, en los parques y zonas urbanizadas es cada vez más raro. La aparición de una de estas serpientes en la ciudad genera alarmismo. Esto es normal, puesto que en nuestra genética de primates africanos se encuentra programado un sobreestímulo ante la presencia de una serpiente potencialmente peligrosa. Lo que es adquirido y debe ser cambiado es el odio que acompaña esta exaltación cerebral: falsos mitos, peligrosidad distorsionada… En definitiva, un legado cultural que nada tiene que ver con cómo las interpretan otras culturas en el mundo donde sí hay especies muy venenosas. Esto lo aprenden los niños precisamente en las Vaquerizas en nuestra actividad de Iberozoa Junior “El día de las serpientes”. Un desprecio fruto de la desinformación que motiva su declive en aquellas zonas donde interaccionan con seres humanos… curiosamente en aquellas zonas donde su función ecológica es más efectiva, donde su aparición supone una buena noticia.

Así que si encuentras una serpiente en Tres Cantos, estás de suerte. Puedes subir tu observación a iNaturalist o contactar con nosotros para darle importancia a tus hallazgos ofídicos y que estos vuelvan a ser una rutina.