Cómo hacer en casa jabón líquido

El jabón líquido es uno de los productos que cada vez es más difícil encontrar en las farmacias. No podemos decir que tengamos desabastecimiento del producto, ya que de tanto en tanto reponen existencias pero a los pocos días se agotan.

Por esto, tal vez no sea mala idea aprender a hacer jabón líquido en casa y se puede hacer partiendo de una pastilla de jabón. Necesitaremos unos pocos utensilios y una serie de reactivos que podremos encontrar fácilmente en farmacias y droguerías, ambos establecimiento esenciales.

En el caso de disponer de una pastilla de jabón por casa, el proceso para conseguir la forma líquida se simplifica en gran manera, puesto que nos bastará con disponer de una olla, un rallador y glicerina, que se vende en farmacias para múltiples usos. También precisaremos de un litro de agua destilada, o bien de agua de manantial, baja en calcio.

El primer paso será calentar el agua en una olla sin permitir que llegue a ebullición; sobre ella rallaremos la pastilla de jabón y a tramos iremos removiendo para facilitar la disolución del jabón en el agua. Una vez hayamos disuelto toda la pastilla, mantendremos el calor de la olla mientras agregamos una cucharada de glicerina, o dos, según deseemos el espesor de la mezcla.

Removeremos bien para que la glicerina ligue la solución y esperaremos a que se enfríe un poco antes de distribuir la mezcla por botes. Si deseamos que el jabón tenga color, le podemos añadir algún colorante de venta en droguerías, o bien esencias o aceites esenciales como los que se utilizan en humidificadores, etc.