Asignaturas pendientes (II)

Asignaturas pendientes (II)

La ciudadanía tricantina lleva tiempo señalando la diáspora del equipo de gobierno municipal, dedicado casi en exclusiva a los proyectos faraónicos y megalómanos que tanto le gustan a nuestro Alcalde y obviando las necesidades de la población y el mantenimiento y cuidado de nuestro municipio.

Por este motivo, continuamos reseñando aquellos aspectos que, a nuestro modesto juicio, continúan pendientes de la actuación municipal y que deberían requerir una atención más directa y precisa por parte de nuestros regidores.

En el parque de los patos, en la zona de Islas, se produjo un desprendimiento de las rocas que sirven de decoración y de anclaje de las barandillas que impiden la caída de los viandantes a la zona del lago donde se encuentran los animales. Actualmente, tan solo se encuentran instaladas unas mallas metálicas puestas en la orilla del camino, sin que exista ninguna señalización previa que informe de la necesaria prevención al andar por dicho sendero.

¿A qué esperamos para solventar esta, a priori, pequeña actuación de la empresa destinada a arreglar los desperfectos en nuestro municipio? ¿Es que hay que promover una nueva adjudicación directa para acometer esta obra menor? ¿Cuál es la razón por la que desde la Concejalía de Obras no se actúa con diligencia y efectividad para evitar que alguna persona pueda sufrir un accidente?

Seguimos. La zona centro del pueblo, específicamente en la que están edificadas las viviendas que construyó la cooperativa Vitra, cada vez se va deteriorando más ante la inanición del Ayuntamiento.

El pavimento de las aceras, así como los viales de las calles Hierbabuena, Romero, Regaliz o Salvia precisan con urgencia de la actuación urbanística. Las calles requieren ser asfaltadas, máxime cuando son accesos directos y diarios al colegio Aldebarán. Y tienen que volver a instalar el badén que se llevó la excavadora que fue a quitar la nieve de Filomena cuando ya casi estaba derretida.

Esta zona es la última de Tres Cantos con personas viviendo en ella que tiene pendiente el soterramiento de los contenedores de basura, tanto en la calle Hierbabuena como en la calle Salvia. También el cambio de farolas por las nuevas luminarias más eficientes. Sin olvidar el adecentamiento de las dos parcelas que se encuentran valladas en la zona al objeto de impedir desagradables consecuencias de tipo sanitario o de seguridad. O el arreglo del pavimento de la Plaza del Arco Iris, consecuencia de la mala praxis de la empresa que realizó las obras de cambio de acera desde esta plaza hasta el puente que nos une con la primera fase de Tres Cantos.

Es cierto que desde el Partido Popular siempre han aducido que todas estas actuaciones se llevarán a efecto. Pero, ¿cuándo? Los vecinos llevan muchos años esperando que el Ayuntamiento actúe y dignifique la zona.

Quizás Don Javier Juárez, Concejal de Obras, en compañía de la empresa a la que adjudica directamente las obras sin concurso público, debería pasear por estas calles para comprobar in situ su estado. No está de más recordarle que los tricantinos y las tricantinas que allí residen pagan los impuestos municipales exactamente igual que el resto de la población del municipio. En consecuencia, tienen los mismos derechos.