¿La Red protege a los nativos digitales?

Las nuevas tecnologías están transformando nuestro mundo, nuestra forma de relacionarnos y de comunicarnos. Los más pequeños son los grandes consumidores de estas nuevas tecnologías, han nacido rodeados de ellas y esto les hace nativos digitales. A menudo vemos a niños y niñas divirtiéndose delante de las pantallas pero, ¿qué consecuencias tiene el uso de estas nuevas tecnologías en los más pequeños?

Vídeos, redes sociales, imágenes, aplicaciones, videojuegos y mucha información definen a estos dispositivos. Las nuevas tecnologías presentan atractivas opciones de entretenimiento y es difícil resistirse debido a que emplean un lenguaje audiovisual que hace que la atención se concentre en la pantalla. 

En cuanto a la educación de los más pequeños estas tienen aspectos muy positivos. Son una herramienta de aprendizaje realmente interesante y útil, ya que posibilita ofrecer información personalizada para cada niño. Además, estos dispositivos suponen un modo mucho más atractivo e interesante para despertar la atención, la motivación y la implicación de los más pequeños. 

Sin embargo, el abuso de estos dispositivos puede ser perjudicial para el desarrollo de niños y niñas. Estas pueden inferir en la capacidad de atención, porque cuando desaparecen dichos estímulos es difícil concentrar el interés en otros sistemas menos atractivos. A su vez, el uso de estos aparatos hace que los niños y niñas dejen de lado el contacto cara a cara con los demás y, poco a poco, se alejen de tratar con el mundo que les rodea.

Por todo esto, es necesario prestar atención a los contenidos, aplicaciones y usos que hacen los más pequeños de las nuevas tecnologías, puede que muchos de los contenidos de la red no sean adecuados para ellos.  Debemos controlar también el tiempo de uso de estos dispositivos y alternar el uso de los mismos con otras actividades que supongan un contacto con otras personas, así como con el mundo que les envuelve. 

Se trata, en definitiva, de transformar ese tiempo en algo productivo y fructífero bajo la cuidadosa guía o supervisión de los padres.