Podemos | Todo va bien … o no

El potente gabinete de comunicación que entre todos pagamos a nuestro gobierno tricantino, nos intenta vender una imagen bucólica de un Tres Cantos en donde gracias a su excelente gestión la maquinaría de la ciudad está perfectamente engrasada.

Pero si nos alejamos de esa fake news veremos que la ciudad está sumida en una importante crisis. Vamos a los datos: 

-La piscina Gabriel Parellada está cerrada por amenaza de derrumbe de la cubierta y la climatización se ha tenido que instalar nueva, todo ello por falta de mantenimiento.

-En la Casa de la Cultura -Centro Adolfo Suárez- no es que haya goteras, es que cada vez que llueve chorrea el agua desde los techos por lo que será fácil que haya que cambiarla también y por la misma razón de ausencia de los mantenimientos necesarios.

-Las obras del Laura Oter y de las pistas de tenis en RS9 han estado paralizadas lo que provocará un retraso en la finalización y que nuestros deportistas hayan perdido la temporada.

-Las desesperantes dificultades que sufrimos tanto para salir como para entrar en la ciudad, ya sea con transporte público o privado.

-Los 22 millones de euros que tendremos que pagar de indemnización por el caso Tagarral y que nos supondrán un grave perjuicio económico.

-La reciente imposición de la ley Mordaza tricantina que precisamente busca anular la libertad de expresión de los vecinos y que no puedan denunciar públicamente este caos.

Todos estos problemas y otros muchos más, no son originados por la mala suerte sino por una mezcla de mala gestión y el convencimiento de que una nueva obra conlleva una nueva inauguración con mucha publicidad y fotos. Eso sí, a costa de nuestros impuestos. 

El macrovertedero de Colmenar Viejo es otro grave problema que tenemos al lado de nuestros hogares. La irresponsable actitud de la Comunidad de Madrid y la pasividad de nuestro Ayuntamiento, ambos gobernados por el Partido Popular, hacen que la política de residuos se base en su almacenamiento.

Millones de toneladas de basuras procedentes de cientos de miles de vecinos de 76 municipios están amontonadas en unas condiciones de seguridad más que cuestionables y en donde ahora se pretende hacer una -otra más- ampliación.

Dado que cada vez somos más y generamos más basuras -hasta 2 kg persona/día- esta estrategia es absolutamente insostenible y acrecienta la actual crisis medioambiental que padecemos.

Por ello, la sociedad civil se está organizando y movilizando para detener estás políticas destructivas. Es estratégico para nuestro futuro que hagamos el esfuerzo de cooperar activamente con estos movimientos porque la unión es nuestra única alternativa. Si la ciudadanía no forzamos a cambiar el rumbo, no lo harán los intereses económicos.